BÁSICO para entenderme

Básico para entenderme: necesito la Literatura para vivir, el Derecho para sobrevivir y el Amor, para compartir lo que vivo y sobrevivo.



viernes 27 de noviembre de 2009

MI OPINION | Sin rodeos

Publicada en la edición impresa de El Periódico de Catalunya del día 28 de noviembre, en la sección de Opinión-Cartas de los lectores, con el título de Dos salidas. Publicada también en el diario digital El Plural del día 30 de noviembre, en la sección de Tribuna Libre.

Desde diversas y antagónicas tribunas se alzan voces que cuestionan la competencia del Tribunal Constitucional para dictar una sentencia sobre el Estatut, bien por su debilitada composición actual, bien por la peculiaridad de la norma jurídica a examinar. Frente a las opiniones se encuentran los hechos tozudos: la ley orgánica que regula el funcionamiento del alto tribunal permite la deliberación de sus asuntos, aunque sus magistrados lo sean en precario y en funciones; y, por otro lado, es la propia Constitución la que establece el requisito formal para aprobar los estatutos autonómicos –ley orgánica votada en Cortes y referéndum-. Por lo tanto, sólo caben estrategias a posteriori, una vez conocida la sentencia del alto tribunal. Lo que no es óbice para expresar las opiniones, a favor y en contra de la constitucionalidad del Estatut, sin que éstas tengan que ser descalificadas como “presiones inaceptables”. Ahora bien, si el Tribunal Constitucional tumba artículos fundamentales de la nueva arquitectura autonómica que inaugura el estatuto catalán habrá que plantearse la apertura de dos melones: o la reforma de la Constitución para estructurar un nuevo modelo autonómico o la presentación sin ambages al electorado catalán de propuestas independentistas.

© Francí Xavier Muñoz, 2009
A diestra y siniestra
Cartas al Director y un grito desesperado. Vol. III

POEMAS | Hoy

A Fernando Sorrosal

Que entendías la vida
sencilla: tu familia y tu trabajo.

Que entendías la vida
sincera: directo y a tu modo.

Que entendías la vida
sencilla, sincera, sin vueltas
y a tu manera.

Fondo, inmenso fondo.
Entero, siempre entero.

Y un golpe te llevó
a la desconocida tierra.

Que era sensible tu persona,
que era tu vida entrega.

Y hoy, aquí,
¡qué vacíos nos dejas!


© Francí Xavier Muñoz, 1989
La estancia del mate. Poesías completas. Libro I

MEMORIA EN CORTO | Tecnología y nostalgia

Ayer me escribió mi amiga S. Había entrado en mi blog y, por algunos textos, había recordado aquellos años de juventud y ansiedad en que nos conocimos. Años de diversión y de aventuras, años del Figueroa, del Dúplex, del Rick's, del Metal... El recuerdo le produjo cierta nostalgia. A veces pienso que algunas noches contadas deberíamos aparcar nuestras obligaciones, nuestros compromisos, y salir como entonces, a bailar, a reír, sin pensar en la hora a la que tenemos que llegar a casa. Lo que queda de aquella época, sin duda, es la amistad. Lo que se ha perdido, sin embargo, es el tiempo que dedicábamos a esa amistad, ahora constreñido al correo electrónico, a la red social, al sms... Resulta paradójico que las nuevas tecnologías nos hayan traído la inmediatez de los contactos y, por contra, se hayan llevado, en muchos casos, la lentitud de los encuentros. Antes, lo normal, lo cotidiano, era la llamada de teléfono, la voz del amigo con la que casi visualizabas su rostro. Ahora, por el contrario, casi te sorprendes e, incluso, te asustas cuando recibes la llamada de ese amigo con el que mantienes el contacto por escrito. Y cuando suena tu móvil te preguntas: ¿qué le habrá pasado? Y tardas unos segundos en reaccionar, pensando: ¿y qué le cuento yo ahora?

martes 24 de noviembre de 2009

NOTICIAS | El cónsul de Sodoma

El poeta y la nalga del filipino

'El cónsul de Sodoma' se centra en la vida erótica de Jaime Gil de Biedma

JACINTO ANTÓN - Barcelona
EL PAÍS - Cultura - 22-11-2009

"Mucho sexo y poca pérgola". Así sintetizó un espectador la película El cónsul de Sodoma, sobre el poeta Jaime Gil de Biedma, en cómplice alusión a los inolvidables versos de Infancia y confesiones -"Yo nací (perdonadme) / en la edad de la pérgola y el tenis"-. El biopic se estrena el próximo día 27 pero se han realizado ya varias proyecciones privadas a las que han asistido personas relacionadas con el escritor. "Hemos salido indemnes", señaló tras uno de los pases el editor Jorge Herralde.
El filme, basado en la biografía de Gil de Biedma escrita por Miguel Dalmau (Circe, 2004), que ya levantó polémica al airear aspectos escabrosos de la animada vida erótica del poeta, es bastante fiel a la misma e incluye imágenes de sexo explícitas, desde luego no aptas para mojigatos. En un momento de la película, Bimba Bosé, que encarna improbablemente a Isabel Gil Moreno de Mora, Bel, que fue amante de Gil de Biedma pese a las inclinaciones homosexuales de éste, aparece desnuda en toda su dimensión, que es mucha, mientras el poeta (Jordi Mollà) se desliza hasta su pubis con generosa intención. La escena, sin tanto detalle (simplemente que hicieron el amor "de manera memorable" cuando ella tenía el periodo), la recoge Dalmau en su libro, contada, dice, por el propio Gil de Biedma. "Desde luego, no me parece de lo más interesante de la vida de mi tío como para seleccionarlo al hacer una película sobre él", reflexiona amargamente Jacobo, uno de los sobrinos del escritor, que añade que éste "era muy pudoroso" y habría abominado de un filme que aireara su vida íntima. En abierto contraste, el director, Sigfrid Monleón, señala: "He querido hacer la película en la que él se hubiera encontrado a gusto como personaje, de la manera en la que él hubiera querido verse en pantalla, como la Dietrich en una película de Sternberg". Monleón consideró que "el verdadero guión de la película es la poesía de Gil de Biedma". En las imágenes pueden verse calentones, orgías con marineros, pedicaciones varias, sexos masculinos al alza. No parece precisamente sutil mostrar el gusto del poeta por la canción francesa exhibiéndolo mientras, ejem, se corre al son de Les feuilles mortes. En algunos momentos, sin embargo, la película es muy lírica, y llega a representar con acierto el mundo vital y literario del escritor, como cuando el poeta aplasta su cigarrillo contra su imagen en el espejo del ascensor al regresar de una noche de alcohol, sexo y ceniceros sucios, mientras se escucha en off el poema Contra Jaime Gil de Biedma, claro.
Ese recurso, la lectura de los maravillosos versos del autor a lo largo del filme, le confiere a éste en momentos una hondura conmovedora (el Himno a la juventud mientras la lolita Yvonette Barral baila el twist en la playa; No volveré a ser joven tras la paliza de su amante gitano en Ultramort).
La película, que abarca el tiempo comprendido entre la publicación del primer poemario del poeta y la última etapa de su vida, enfermo ya del sida que le mataría en enero de 1990, arranca en Manila en 1959, adonde Gil de Biedma viajaba en razón de su cargo en Tabacos de Filipinas. De esmoquin blanco, en una fiesta, mientras lanza miradas depredadoras a los camareros filipinos, alguien le pregunta: "¿Y ahora qué, Jaime?". Y él contesta: "Ahora todo", que es un verdadero programa hedonista. En la escena siguiente, está en un tugurio en el que se exhibe sexo en vivo. Luego sigue a un joven filipino hasta un cuchitril sórdido y tras despojarlo del calzoncillo (la prenda recurrente en el filme es de modelo Ocean y no Calvin Klein) y acariciarle una nalga lo posee en un jergón. Mollà interpreta a un Gil de Biedma introvertido, algo soñador y más bien delicado. Da bien la parte frágil, pero está lejos del aspecto externo vigoroso, recio, macho, incluso brutote, del poeta real.
La película continúa en Barcelona con los problemas de encaje del escritor en su familia y en la sociedad franquista: dos miembros de la brigada político-social le amenazan por "maricón" y compañero de viaje de los comunistas (que no le dejarán afiliarse, no por el blazer y el descapotable sino por su homosexualidad). Carlos Barral, con la icónica barba, y un Juan Marsé sorprendentemente blando, aparecen durante toda la película como dos de sus mejores amigos. Las conversaciones literarias suenan forzadas y son de lo menos creíble del filme. Uno de los pasatiempos que ofrece éste es comparar a los actores con los personajes reales que interpretan: Colita, Oriol Regàs, Pep Madern... Otro es contemplar los escenarios de la época: desde el piso de la familia Gil de Biedma hasta Flash-Flash y Bocaccio.
Dentro del clima dramático destacan algunos momentos humorísticos: la sesión fotográfica para la portada de Últimas tardes con Teresa. Al decir de los que le conocieron bien, algunas escenas son imposibles: las que habla con su padre sobre su homosexualidad o cuando éste va a visitarle y lo encuentra con un negrazo desnudo. También es discutible la secuencia de la muerte de Bel en 1968 al arrastrar su coche una riada: la película sugiere un suicidio. Fiel a su manera de contar la vida de Gil de Biedma, El cónsul de Sodoma se cierra con el poeta enfermo sentado en una cama viendo bailar ante él a un joven chapero desnudo al son de You are always in my mind.

http://www.elpais.com/articulo/cultura/poeta/nalga/filipino/elpepicul/20091122elpepicul_4/Tes/

sábado 21 de noviembre de 2009

NOTICIAS | Por dinero

"Cinco minutos, tengo otro cliente"
Un antiguo burdel de la calle de la Ballesta acoge el estreno de 'Por dinero', 13 obras de teatro sobre prostitución

PABLO LEÓN - Madrid
EL PAÍS - 15-11-2009

"Lo normal es no querer saber lo que pasa aquí dentro", asegura Tasha a uno de sus clientes. El antiguo prostíbulo de Ballesta 4 abre sus puertas de nuevo -sesión hoy a las 19.00- para mostrar historias de sexo y conflictos. Un grupo de creadores, liderados por Miguel Alcantud, presentan Por dinero, 13 microobras teatrales que ocurren a la vez en un lupanar donde el cliente puede elegir si quiere descubrir el secreto de Mary Rose, compartir la angustia de Eric o bailar hasta el amanecer con Cristal.
¿Con quién te apetece esta noche? Preguntan en una salita mientras señalan una pizarra: Amy, Fernanda, Luisa, Noname... Son las 13 prostitutas disponibles esta noche. Por un euro puedes pasar entre 5 y 10 minutos con alguna de ellas y visitar en parejas, tríos o cuartetos -según aforo- cinco habitaciones. Los nombres no dicen nada, no dan pistas sobre el guión que esconden pero las paredes de la casa de citas sobrecogen por sí mismas. Fue el espacio lo que inspiró a Miguel Alcantud a crear esta iniciativa teatral. "Tras visitar La Maison de la Lanterne Rouge [nombre del local recuperado] comencé a pensar. Busqué un grupo de autores y actores y les di tres premisas: contar historias de prostitución, que fueran cortas y que no cayeran en lo fácil".
Amor, risas, maltrato o trajes de época se suceden en los habitáculos donde se puede vivir desde una morbosa discusión entre un atractivo chapero, Yon González (El internado), y su atormentado cliente, Carlo d'Ursi, hasta la desazón de una mujer que, en lugar de pagar por sexo, paga por los consejos de una meretriz. "Como actor es una experiencia tener al público casi tocándote. Están ahí y no puedes parar porque, como en el prostíbulo, si hay clientes tienes que hacerlo, estés cansada como estés", explica Ana Risueño (Cuéntame cómo pasó) tras haber actuado 16 veces en tres horas el viernes, día del estreno.
Los espectadores no paran de llegar. La cola casi alcanza la plaza de la Luna, donde en los ochenta casi 400 prostitutas recorrían esta cara B de Gran Vía. Ahora, la zona intenta establecerse como el Soho madrileño. La asociación comercial Triball comenzó en 2003 a adquirir locales del barrio para realquilarlos a jóvenes creadores. Aunque han tenido críticas, insisten en que quieren mejorar la zona. "Nos han cedido gratis el local para representar este fin de semana y el siguiente [18, 19, 20 noviembre a las 19.00] y hemos implicado a más de 50 personas que trabajan sin cobrar. Iniciativas como ésta cambian el barrio", explica Amalia Castro Villacorta, productora del evento.
Lo que ocurre en La Maison juega con el realismo pero no deja de ser ficción, mientras que fuera la prostitución camina sobre las calles, ahora peatonalizadas. "Impacta ver las obras aquí. Los actores te meten en su vida y te lo crees", exclama Inés Goya, de 29 años. La voz de un portero la interrumpe: "La cinco está libre". Un grupo se mueve en la penumbra para entrar. Entre ellos, María Gracia, de 60 años, que, aunque al salir resalta la crudeza de la obra, demanda otro servicio. "Quiero implicar al espectador, que se sienta como un voyeur", explica Sergio Candel, que se estrena en la dirección teatral. Su primera vez. Siempre hay una para todo, incluso para ver teatro en un burdel.

http://www.elpais.com/articulo/madrid/minutos/tengo/cliente/elpepiespmad/20091115elpmad_10/Tes/