Publicada en el diario digital EL PLURAL del día 12 de enero, en la sección de Tribuna Libre.
Algunos dirigentes del PP siguen empecinados en colocar a este partido fuera del sistema. Son representantes de un sector que, disfrazado bajo la etiqueta de liberal, pretende abocar su partido a los extremos más radicales de esa derecha que se jacta de obstaculizar el progreso de España desde tiempos inmemoriales. Entienden la política como un juego de intereses sectarios al servicio de unos pocos privilegiados y, así, les importa poco socavar las instituciones del Estado democrático y la legalidad vigente. En su cruzada particular no se les arruga el gesto ni se les encoge la dignidad, e igual colapsan juzgados y tribunales con tretas para retrasar procedimientos o acatar sentencias, que cuestionan la competencia de jueces, fiscales y magistrados, que declaran la insumisión ante el cumplimiento de las leyes y decretos que obligan a ciudadanos y administraciones públicas. Los dos ejemplos más relevantes de este tipo de dirigentes son Francisco Camps y Esperanza Aguirre, siempre secundados por algún escudero que presta sus leales servicios a la causa contra el bien común y el interés general. El último acto de este escuadrón lo tenemos en Valencia, con la estratagema ideada por Camps para derribar el barrio de El Cabanyal. Y no será el último.
© Francí Xavier Muñoz, 2010
A diestra y siniestra
Cartas al Director y un grito desesperado. Vol. III
sábado 9 de enero de 2010
MI OPINION | Nueva cruzada
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MI OPINION
NOTICIAS | Portugal aprueba el matrimonio gay
Portugal aprueba el matrimonio homosexual tras un intenso debate
Sócrates califica la reforma de "momento histórico" en el "combate contra la discriminación y la injusticia". El texto no reconoce el derecho a la adopción.
ANCESC RELEA - Lisboa
ELPAIS.com - Sociedad - 08-01-2010
"Es un momento histórico", ha proclamado el primer ministro portugués, José Sócrates (socialista). "El mundo de la vida ha vencido al mundo de los prejuicios", ha dicho eufórico Francisco Assis, líder parlamentario del mismo partido. En la tribuna de invitados del Parlamento portugués, hombres y mujeres se abrazaban y hacían el signo de la victoria. En la calle, miembros de organizaciones de gays y lesbianas brindaban con cava. La Asamblea de la República acababa de aprobar después de un intenso debate de cuatro horas la ley propuesta por el Gobierno socialista que permite el matrimonio civil de personas del mismo sexo . En los escaños de los partidos conservadores había caras largas. Sus argumentos de que el Gobierno distrae al país con temas menores no cuajaron entre sus señorías.
La mayoría de izquierda (socialistas, Bloco de Esquerda (BE), comunistas y verdes) ha funcionado como un rodillo a la hora de votar el proyecto de ley gubernamental, que da luz verde al matrimonio homosexual, pero sin derecho a la adopción de niños. El BE y los Verdes habían presentado sendas propuestas que incluían dicho derecho, que han sido rechazados por los votos de los partidos conservadores y de la mayoría de diputados socialistas. Los comunistas se han abstenido en este punto.
La batalla para acabar con esta discriminación y reconocer el derecho de adopción a los matrimonios del mismo sexo continuará, según han reconocido diputados de todos los partidos de izquierda, hasta que la ley portuguesa sea equiparable a las que aprobaron previamente otros países como España, donde está consagrado el derecho de adopción.
Sin referéndum
El pleno de la Asamblea de la República ha rechazado la celebración de un referéndum solicitado por sectores conservadores y de la Iglesia Católica, que han logrado reunir 92.000 firmas. La izquierda ha votado contra tal pretensión por considerar que pone en duda la legitimidad del Parlamento.
La legalización del matrimonio de personas del mismo sexo divide claramente a la sociedad portuguesa, según ha puesto de manifiesto la votación. Se ha impuesto la disciplina de voto tanto en las filas de la izquierda como de la derecha, pero en un tema que trasciende la ideología política han sido numerosos los diputados que han ejercido el derecho de explicación de voto. La ley 119/XI es la primera que aprueba el Parlamento en el año que conmemora el centenario de la independencia de Portugal, aspecto que ha sido subrayado por el líder del Bloco de Esquerda, Francisco Louçá.
El Gobierno se ha empleado a fondo para sacar adelante la controvertida ley y ha sido el primer ministro el encargado de presentar el proyecto en el debate decisivo. Los mayores aplausos no han sido, sin embargo, para el jefe del Ejecutivo sino para Miguel Vale de Almeida, del grupo parlamentario socialista y único diputado homosexual declarado, que ha recordado la represión sufrida por los homosexuales y lesbianas a lo largo de la historia. "Respiraremos un aire más libre, el día después de la aprobación de la ley", ha dicho en su intervención.
http://www.elpais.com/articulo/sociedad/Portugal/aprueba/matrimonio/homosexual/intenso/debate/elpepusoc/20100108elpepusoc_16/Tes
Sócrates califica la reforma de "momento histórico" en el "combate contra la discriminación y la injusticia". El texto no reconoce el derecho a la adopción.
ANCESC RELEA - Lisboa
ELPAIS.com - Sociedad - 08-01-2010
"Es un momento histórico", ha proclamado el primer ministro portugués, José Sócrates (socialista). "El mundo de la vida ha vencido al mundo de los prejuicios", ha dicho eufórico Francisco Assis, líder parlamentario del mismo partido. En la tribuna de invitados del Parlamento portugués, hombres y mujeres se abrazaban y hacían el signo de la victoria. En la calle, miembros de organizaciones de gays y lesbianas brindaban con cava. La Asamblea de la República acababa de aprobar después de un intenso debate de cuatro horas la ley propuesta por el Gobierno socialista que permite el matrimonio civil de personas del mismo sexo . En los escaños de los partidos conservadores había caras largas. Sus argumentos de que el Gobierno distrae al país con temas menores no cuajaron entre sus señorías.
La mayoría de izquierda (socialistas, Bloco de Esquerda (BE), comunistas y verdes) ha funcionado como un rodillo a la hora de votar el proyecto de ley gubernamental, que da luz verde al matrimonio homosexual, pero sin derecho a la adopción de niños. El BE y los Verdes habían presentado sendas propuestas que incluían dicho derecho, que han sido rechazados por los votos de los partidos conservadores y de la mayoría de diputados socialistas. Los comunistas se han abstenido en este punto.
La batalla para acabar con esta discriminación y reconocer el derecho de adopción a los matrimonios del mismo sexo continuará, según han reconocido diputados de todos los partidos de izquierda, hasta que la ley portuguesa sea equiparable a las que aprobaron previamente otros países como España, donde está consagrado el derecho de adopción.
Sin referéndum
El pleno de la Asamblea de la República ha rechazado la celebración de un referéndum solicitado por sectores conservadores y de la Iglesia Católica, que han logrado reunir 92.000 firmas. La izquierda ha votado contra tal pretensión por considerar que pone en duda la legitimidad del Parlamento.
La legalización del matrimonio de personas del mismo sexo divide claramente a la sociedad portuguesa, según ha puesto de manifiesto la votación. Se ha impuesto la disciplina de voto tanto en las filas de la izquierda como de la derecha, pero en un tema que trasciende la ideología política han sido numerosos los diputados que han ejercido el derecho de explicación de voto. La ley 119/XI es la primera que aprueba el Parlamento en el año que conmemora el centenario de la independencia de Portugal, aspecto que ha sido subrayado por el líder del Bloco de Esquerda, Francisco Louçá.
El Gobierno se ha empleado a fondo para sacar adelante la controvertida ley y ha sido el primer ministro el encargado de presentar el proyecto en el debate decisivo. Los mayores aplausos no han sido, sin embargo, para el jefe del Ejecutivo sino para Miguel Vale de Almeida, del grupo parlamentario socialista y único diputado homosexual declarado, que ha recordado la represión sufrida por los homosexuales y lesbianas a lo largo de la historia. "Respiraremos un aire más libre, el día después de la aprobación de la ley", ha dicho en su intervención.
http://www.elpais.com/articulo/sociedad/Portugal/aprueba/matrimonio/homosexual/intenso/debate/elpepusoc/20100108elpepusoc_16/Tes
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NOTICIAS
POESIA | Vals del aniversario
Nada hay tan dulce como una habitación
para dos, cuando ya no nos queremos demasiado,
fuera de la ciudad, en un hotel tranquilo,
y parejas dudosas y algún niño con ganglios,
si no es esta ligera sensación
de irrealidad. Algo como el verano
en casa de mis padres, hace tiempo,
como viajes en tren por la noche. Te llamo
para decir que no te digo nada
que tú ya no conozcas, o si acaso
para besarte vagamente
los mismos labios.
Has dejado el balcón.
Ha oscurecido el cuarto
mientras que nos miramos tiernamente, incómodos
de no sentir el peso de tres años.
Todo es igual, parece
que no fue ayer. Y este sabor nostálgico,
que los silencios ponen en la boca,
posiblemente induce a equivocarnos
en nuestros sentimientos. Pero no
sin alguna reserva, porque por debajo
algo tira más fuerte y es (para decirlo
quizá de un modo menos inexacto)
difícil recordar que nos queremos,
si no es con cierta imprecisión, y el sábado,
que es hoy, queda tan cerca
de ayer a última hora y de pasado
mañana
por la mañana…
© Jaime Gil de Biedma
Vals del aniversario (Compañeros de viaje)
para dos, cuando ya no nos queremos demasiado,
fuera de la ciudad, en un hotel tranquilo,
y parejas dudosas y algún niño con ganglios,
si no es esta ligera sensación
de irrealidad. Algo como el verano
en casa de mis padres, hace tiempo,
como viajes en tren por la noche. Te llamo
para decir que no te digo nada
que tú ya no conozcas, o si acaso
para besarte vagamente
los mismos labios.
Has dejado el balcón.
Ha oscurecido el cuarto
mientras que nos miramos tiernamente, incómodos
de no sentir el peso de tres años.
Todo es igual, parece
que no fue ayer. Y este sabor nostálgico,
que los silencios ponen en la boca,
posiblemente induce a equivocarnos
en nuestros sentimientos. Pero no
sin alguna reserva, porque por debajo
algo tira más fuerte y es (para decirlo
quizá de un modo menos inexacto)
difícil recordar que nos queremos,
si no es con cierta imprecisión, y el sábado,
que es hoy, queda tan cerca
de ayer a última hora y de pasado
mañana
por la mañana…
© Jaime Gil de Biedma
Vals del aniversario (Compañeros de viaje)
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POESIA
viernes 8 de enero de 2010
NOTICIAS | El cónsul de Sodoma
Dirección: Sigfrid Monleón.
Intérpretes: Jordi Mollà, Àlex Brendemühl, Josep Linuesa, Bimba Bosé.
Género: drama. España, 2009. Duración: 120 minutos.
La contradicción del poeta
JAVIER OCAÑA
EL PAÍS - Cine - 08-01-2010
En el poema-dedicatoria que da inicio a su libro Moralidades, Jaime Gil de Biedma escribía: "(...) a vosotros pecadores como yo, que me avergüenzo de los palos que no me han dado, señoritos de nacimiento por mala conciencia, escritores de poesía social, dedico también un recuerdo...". Unas palabras que definen la contradictoria personalidad de un poeta que dedicó la mayoría de su vida a trabajar como ejecutivo en una empresa; de un escritor al que le gustaba más leer que escribir; de un homosexual que se enamoró de una mujer; de un hijo de familia acomodada e ilustrada al que le gustaba introducirse en la lujuria sexual de barrio bajo; de un amante de la vida sometido a experiencias íntimas autodestructivas. Un cúmulo de paradojas que Sigfrid Monleón consigue reflejar en El cónsul de Sodoma, película biográfica sobre Gil de Biedma que también es pura contradicción. A momentos estimables, incluso brillantes, le pueden suceder secuencias al borde de la vergüenza.
El cónsul de Sodoma arranca fatal. Las primeras escenas, filmadas en Manila, donde el protagonista desarrollaba su trabajo para Tabacos de Filipinas, huelen a impostura, comenzando por una discutible fotografía de corte añejo y color miel que va a marcar el resto del metraje, y terminando por una ambientación, una interpretación y unos extras que nunca logran dar verosimilitud al paseo por la degradación de Gil de Biedma. Sin embargo, pasado cierto tiempo, la cadencia de una estructura alimentada a base de poemas recitados en off, que van marcando suceso a suceso, relación a relación, la vida del poeta, va edificando un entramado argumental que, a pesar de los vaivenes temporales, fluye bastante bien. Mientras, las conversaciones entre los escritores de su generación deambulan entre la sinceridad de las charlas de estilo con Juan Marsé (tanto de vida como de literatura) y la forzada solemnidad sentenciosa de ciertos diálogos políticos.
Fiel a su costumbre, Jordi Mollà arriesga con un papel de composición que al principio provoca alzamiento de la ceja, pero que logra convencer por su huida de la imitación y por saber reflejar una extraña mezcla de dolor y ternura. Así, su trabajo y los esporádicos aciertos de Monleón acaban reviviendo a todo un personaje que arrastra por su diversidad, por su potencia: "Un maricón inteligente", como lo define, de forma más elogiosa que insultante, un policía de la Brigada Político-Social. Un hombre brillante, esencialmente contradictorio, que se hace carne en el temerario último plano de la película, quizá soberbio, quizá kitsch, quizá camp: Gil de Biedma es un muerto en vida que ya no puede actuar, sólo observar, al ritmo del Always on my mind de los Pet Shop Boys. "Que la vida iba en serio / uno lo empieza a comprender más tarde", escribió el poeta. Menudo epitafio.
http://www.elpais.com/articulo/cine/contradiccion/poeta/elpepuculcin/20100108elpepicin_8/Tes
Controversia en Sodoma
Juan Marsé arremete contra la película sobre el poeta Gil de Biedma
JESÚS RUIZ MANTILLA - Madrid
EL PAÍS - Cine - 08-01-2010
La falta de costumbre aviva los ánimos. El cine español, muy rácano en esto de hurgar en las vidas de artistas a fondo, estrena 2010 con El cónsul de Sodoma, película bautizada ya con controversia, sobre uno de los poetas más importantes del siglo XX. Jaime Gil de Biedma (Barcelona, 1929-1990) da para mucho. Una vida fuera de sitio, una obsesión de continua bajada a los infiernos, un perfeccionismo cabal de quien decía querer ser poema, no poeta, y la imagen de un creador muy vivo aun entre los suyos han originado ya un vendaval de adhesiones y ataques poco común.
El trabajo del director Sigfrid Monleón, protagonizado por Jordi Mollà, ha levantado algo así como parecido a la ira entre algunos de los escritores que conocieron bien a Gil de Biedma. Para muchos, el resultado distorsiona el espíritu y la carne del poeta. Se inclina hacia el hombre escabroso, propenso a las experiencias duras, asiduo de chaperos y bajos fondos, más que otra cosa. Juan Marsé abandera la corriente contraria. Aparece como personaje en El cónsul de Sodoma, pero abomina del resultado: "La película es peor que mala. Es una ofensa a la memoria del poeta por su estupidez y su grosería, algo que va más allá de su absoluta insolvencia cinematográfica", opina el autor de Últimas tardes con Teresa.
No le ha gustado a Marsé nada verse en ella por insistencia de su agente, Carmen Balcells, que le envió un DVD. "Me resulta grotesca, ridícula, falsa, inverosímil, sucia, pedante, dirigida por un fallero incompetente y desinformado, mal interpretada, con diálogos deplorables. Es una película desvergonzada, de título infamante y producida por gente sin escrúpulos", ataca el novelista barcelonés.
Sigfrid Monleón asegura que tiene más miedo de la crítica que de los literatos ante el estreno de la película, pero a juzgar por la reacción de Marsé, probablemente cambie las preferencias. "Yo he querido hacer una película sobre una buena persona que vive un mal guión: un país de pobre ambiente social e intelectual en el que, aun así, se empeña en dejar algo que merezca la pena, algo útil poéticamente hablando", afirma Monleón.
También Jordi Mollà se ha enfrentado al personaje con ese ánimo: "Es un desubicado, incluso con las personas más cercanas. Él mismo es su peor enemigo. Nunca encontró realmente su sitio. Ni en la clase en que nació, la alta burguesía catalana, ni en el país en el que vivió. La intimidad era el único territorio en el que se le podía reconocer a fondo", asegura el actor.
La intimidad y su poesía. Escasa pero primordial y reunida, por ejemplo, en la antología Las personas del verbo (Galaxia Gutenberg / Círculo de Lectores). Un ejercicio permanente de cruda desnudez, de lucha contra los espejismos del pasado, de la juventud, del amor, del paso del tiempo. Un intenso viaje hacia la demolición de convicciones, buenas costumbres, solo fiel a la construcción de una identidad propia en poemas como Contra Jaime Gil de Biedma: "De qué sirve, quisiera yo saber, cambiar de piso, /dejar atrás un sótano más negro /que mi reputación -y ya es decir-, /poner visillos blancos /y tomar criada, /renunciar a la vida de bohemio /si luego vienes tú, pelmazo, /embarazoso huésped, memo vestido con mis trajes, /zángano de colmena, inútil, cacaseno, /con tus manos lavadas, /a comer en mi plato y a ensuciar la casa".
La poesía era un arma de deconstrucción salvaje para Gil de Biedma. Un ejercicio de introspección basado en el estudio de sus resortes y la experiencia vital. Escribía lento. Ese mismo autorretrato se lo pasó una vez a su amigo Alberto Oliart, también poeta, ex ministro de UCD, hoy director de RTVE. "Le dije, creo que has escrito una obra maestra, Jaime. Él me respondió: 'Un año he tardado en hacerlo". Oliart no ha querido ver la película. No le interesan los aspectos morbosos, aunque cree que su bisexualidad fue un aspecto crucial en su vida. Algo que recoge el biopic, con la relación que Gil de Biedma mantuvo con Bel (Bimba Bosé), la mujer a la que amó profundamente y cuya pérdida, por accidente, le condujo a un intento de suicidio.
Tampoco Colita, fotógrafa de cabecera del poeta, ha querido ver la película. Eso que también aparece como personaje: "Ni la he visto, ni tengo ganas, creo que Jaime sale aburridísimo, pobrecito, con lo divertido que era. No me interesa nada y no quiero cabrearme", comenta.
Sí lo ha hecho Javier Alfaya, también amigo de Gil de Biedma. Y la defiende. "Es que el retrato es muy acertado. Jaime era así", asegura. Así de elegante y desenfrenado, así de altivo y pegado al barro. Tan adepto al comunismo en tiempos como heredero de una gran fortuna, tan ingobernable como disciplinado y devoto del estudio de la obra de sus poetas de cabecera, de Baudelaire a T. S. Eliot; de Pessoa y Antonio Machado a Auden.
También el poeta Luis Antonio de Villena está entre los partidarios de la película, aunque con reservas. "Es una película digna. Nueva para el cine español en el que hasta ahora, para definir a un personaje importante, debían hacerlo como a un santo de la iglesia. Aquí, Jaime aparece como era, desnudo de cintura para abajo, como diría él. Con sus sombras, su doble vida y su mala conciencia. Tiene errores, pero nos fijamos más quienes le hemos conocido, creo que el espectador que llegue a él mediante la película querrá leerlo y conocerlo más a fondo", comenta De Villena.
http://www.elpais.com/articulo/cine/Controversia/Sodoma/elpepuculcin/20100108elpepicin_6/Tes
Intérpretes: Jordi Mollà, Àlex Brendemühl, Josep Linuesa, Bimba Bosé.
Género: drama. España, 2009. Duración: 120 minutos.
La contradicción del poeta
JAVIER OCAÑA
EL PAÍS - Cine - 08-01-2010
En el poema-dedicatoria que da inicio a su libro Moralidades, Jaime Gil de Biedma escribía: "(...) a vosotros pecadores como yo, que me avergüenzo de los palos que no me han dado, señoritos de nacimiento por mala conciencia, escritores de poesía social, dedico también un recuerdo...". Unas palabras que definen la contradictoria personalidad de un poeta que dedicó la mayoría de su vida a trabajar como ejecutivo en una empresa; de un escritor al que le gustaba más leer que escribir; de un homosexual que se enamoró de una mujer; de un hijo de familia acomodada e ilustrada al que le gustaba introducirse en la lujuria sexual de barrio bajo; de un amante de la vida sometido a experiencias íntimas autodestructivas. Un cúmulo de paradojas que Sigfrid Monleón consigue reflejar en El cónsul de Sodoma, película biográfica sobre Gil de Biedma que también es pura contradicción. A momentos estimables, incluso brillantes, le pueden suceder secuencias al borde de la vergüenza.
El cónsul de Sodoma arranca fatal. Las primeras escenas, filmadas en Manila, donde el protagonista desarrollaba su trabajo para Tabacos de Filipinas, huelen a impostura, comenzando por una discutible fotografía de corte añejo y color miel que va a marcar el resto del metraje, y terminando por una ambientación, una interpretación y unos extras que nunca logran dar verosimilitud al paseo por la degradación de Gil de Biedma. Sin embargo, pasado cierto tiempo, la cadencia de una estructura alimentada a base de poemas recitados en off, que van marcando suceso a suceso, relación a relación, la vida del poeta, va edificando un entramado argumental que, a pesar de los vaivenes temporales, fluye bastante bien. Mientras, las conversaciones entre los escritores de su generación deambulan entre la sinceridad de las charlas de estilo con Juan Marsé (tanto de vida como de literatura) y la forzada solemnidad sentenciosa de ciertos diálogos políticos.
Fiel a su costumbre, Jordi Mollà arriesga con un papel de composición que al principio provoca alzamiento de la ceja, pero que logra convencer por su huida de la imitación y por saber reflejar una extraña mezcla de dolor y ternura. Así, su trabajo y los esporádicos aciertos de Monleón acaban reviviendo a todo un personaje que arrastra por su diversidad, por su potencia: "Un maricón inteligente", como lo define, de forma más elogiosa que insultante, un policía de la Brigada Político-Social. Un hombre brillante, esencialmente contradictorio, que se hace carne en el temerario último plano de la película, quizá soberbio, quizá kitsch, quizá camp: Gil de Biedma es un muerto en vida que ya no puede actuar, sólo observar, al ritmo del Always on my mind de los Pet Shop Boys. "Que la vida iba en serio / uno lo empieza a comprender más tarde", escribió el poeta. Menudo epitafio.
http://www.elpais.com/articulo/cine/contradiccion/poeta/elpepuculcin/20100108elpepicin_8/Tes
Controversia en Sodoma
Juan Marsé arremete contra la película sobre el poeta Gil de Biedma
JESÚS RUIZ MANTILLA - Madrid
EL PAÍS - Cine - 08-01-2010
La falta de costumbre aviva los ánimos. El cine español, muy rácano en esto de hurgar en las vidas de artistas a fondo, estrena 2010 con El cónsul de Sodoma, película bautizada ya con controversia, sobre uno de los poetas más importantes del siglo XX. Jaime Gil de Biedma (Barcelona, 1929-1990) da para mucho. Una vida fuera de sitio, una obsesión de continua bajada a los infiernos, un perfeccionismo cabal de quien decía querer ser poema, no poeta, y la imagen de un creador muy vivo aun entre los suyos han originado ya un vendaval de adhesiones y ataques poco común.
El trabajo del director Sigfrid Monleón, protagonizado por Jordi Mollà, ha levantado algo así como parecido a la ira entre algunos de los escritores que conocieron bien a Gil de Biedma. Para muchos, el resultado distorsiona el espíritu y la carne del poeta. Se inclina hacia el hombre escabroso, propenso a las experiencias duras, asiduo de chaperos y bajos fondos, más que otra cosa. Juan Marsé abandera la corriente contraria. Aparece como personaje en El cónsul de Sodoma, pero abomina del resultado: "La película es peor que mala. Es una ofensa a la memoria del poeta por su estupidez y su grosería, algo que va más allá de su absoluta insolvencia cinematográfica", opina el autor de Últimas tardes con Teresa.
No le ha gustado a Marsé nada verse en ella por insistencia de su agente, Carmen Balcells, que le envió un DVD. "Me resulta grotesca, ridícula, falsa, inverosímil, sucia, pedante, dirigida por un fallero incompetente y desinformado, mal interpretada, con diálogos deplorables. Es una película desvergonzada, de título infamante y producida por gente sin escrúpulos", ataca el novelista barcelonés.
Sigfrid Monleón asegura que tiene más miedo de la crítica que de los literatos ante el estreno de la película, pero a juzgar por la reacción de Marsé, probablemente cambie las preferencias. "Yo he querido hacer una película sobre una buena persona que vive un mal guión: un país de pobre ambiente social e intelectual en el que, aun así, se empeña en dejar algo que merezca la pena, algo útil poéticamente hablando", afirma Monleón.
También Jordi Mollà se ha enfrentado al personaje con ese ánimo: "Es un desubicado, incluso con las personas más cercanas. Él mismo es su peor enemigo. Nunca encontró realmente su sitio. Ni en la clase en que nació, la alta burguesía catalana, ni en el país en el que vivió. La intimidad era el único territorio en el que se le podía reconocer a fondo", asegura el actor.
La intimidad y su poesía. Escasa pero primordial y reunida, por ejemplo, en la antología Las personas del verbo (Galaxia Gutenberg / Círculo de Lectores). Un ejercicio permanente de cruda desnudez, de lucha contra los espejismos del pasado, de la juventud, del amor, del paso del tiempo. Un intenso viaje hacia la demolición de convicciones, buenas costumbres, solo fiel a la construcción de una identidad propia en poemas como Contra Jaime Gil de Biedma: "De qué sirve, quisiera yo saber, cambiar de piso, /dejar atrás un sótano más negro /que mi reputación -y ya es decir-, /poner visillos blancos /y tomar criada, /renunciar a la vida de bohemio /si luego vienes tú, pelmazo, /embarazoso huésped, memo vestido con mis trajes, /zángano de colmena, inútil, cacaseno, /con tus manos lavadas, /a comer en mi plato y a ensuciar la casa".
La poesía era un arma de deconstrucción salvaje para Gil de Biedma. Un ejercicio de introspección basado en el estudio de sus resortes y la experiencia vital. Escribía lento. Ese mismo autorretrato se lo pasó una vez a su amigo Alberto Oliart, también poeta, ex ministro de UCD, hoy director de RTVE. "Le dije, creo que has escrito una obra maestra, Jaime. Él me respondió: 'Un año he tardado en hacerlo". Oliart no ha querido ver la película. No le interesan los aspectos morbosos, aunque cree que su bisexualidad fue un aspecto crucial en su vida. Algo que recoge el biopic, con la relación que Gil de Biedma mantuvo con Bel (Bimba Bosé), la mujer a la que amó profundamente y cuya pérdida, por accidente, le condujo a un intento de suicidio.
Tampoco Colita, fotógrafa de cabecera del poeta, ha querido ver la película. Eso que también aparece como personaje: "Ni la he visto, ni tengo ganas, creo que Jaime sale aburridísimo, pobrecito, con lo divertido que era. No me interesa nada y no quiero cabrearme", comenta.
Sí lo ha hecho Javier Alfaya, también amigo de Gil de Biedma. Y la defiende. "Es que el retrato es muy acertado. Jaime era así", asegura. Así de elegante y desenfrenado, así de altivo y pegado al barro. Tan adepto al comunismo en tiempos como heredero de una gran fortuna, tan ingobernable como disciplinado y devoto del estudio de la obra de sus poetas de cabecera, de Baudelaire a T. S. Eliot; de Pessoa y Antonio Machado a Auden.
También el poeta Luis Antonio de Villena está entre los partidarios de la película, aunque con reservas. "Es una película digna. Nueva para el cine español en el que hasta ahora, para definir a un personaje importante, debían hacerlo como a un santo de la iglesia. Aquí, Jaime aparece como era, desnudo de cintura para abajo, como diría él. Con sus sombras, su doble vida y su mala conciencia. Tiene errores, pero nos fijamos más quienes le hemos conocido, creo que el espectador que llegue a él mediante la película querrá leerlo y conocerlo más a fondo", comenta De Villena.
http://www.elpais.com/articulo/cine/Controversia/Sodoma/elpepuculcin/20100108elpepicin_6/Tes
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CARTAS AL DIRECTOR | EL PAIS | Hipocresía al poder
Hipocresía al poder
FRANCÍ XAVIER MUÑOZ - Madrid
EL PAÍS - Opinión - 08-01-2010
Algunos dirigentes del PP le han cogido gusto a la hipocresía como bandera política -o quizá nunca tuvieron otra- y continúan mostrándola sin vergüenza, avalados sin duda por las encuestas que le dan una cierta ventaja sobre el PSOE en estos momentos. El último en subirse al carro de la filosofía del "haz lo que digo pero no digas lo que hago" ha sido el portavoz parlamentario del PP, Esteban González Pons, que sigue insistiendo en que el sistema Sitel de seguridad es un "sistema ilegal" que "no respeta los derechos fundamentales". ¿Y dónde estaba este señor cuando su compañero de partido, ahora líder nacional del mismo, Mariano Rajoy lo compró y lo introdujo en el Ministerio del Interior, del que era titular? ¿No le pareció ilegal e irrespetuoso con esos derechos que dice defender ahora el PP? Porque Sitel era el mismo entonces que ahora.
Apela, por otro lado, González Pons a que el Tribunal Supremo no ha avalado todavía el sistema, cuando hay varias sentencias que han admitido las pruebas obtenidas por Sitel. Pues si eso no es avalar el sistema, como se dice popularmente, "que venga Dios y lo vea". El caso es que al PP todo le sirve con tal de erosionar la acción del Gobierno. No le importa decir lo contrario ahora de lo que, curiosamente, calló sobre Sitel cuando gobernaba.
http://www.elpais.com/articulo/opinion/Hipocresia/poder/elpepuopi/20100108elpepiopi_11/Tes
FRANCÍ XAVIER MUÑOZ - Madrid
EL PAÍS - Opinión - 08-01-2010
Algunos dirigentes del PP le han cogido gusto a la hipocresía como bandera política -o quizá nunca tuvieron otra- y continúan mostrándola sin vergüenza, avalados sin duda por las encuestas que le dan una cierta ventaja sobre el PSOE en estos momentos. El último en subirse al carro de la filosofía del "haz lo que digo pero no digas lo que hago" ha sido el portavoz parlamentario del PP, Esteban González Pons, que sigue insistiendo en que el sistema Sitel de seguridad es un "sistema ilegal" que "no respeta los derechos fundamentales". ¿Y dónde estaba este señor cuando su compañero de partido, ahora líder nacional del mismo, Mariano Rajoy lo compró y lo introdujo en el Ministerio del Interior, del que era titular? ¿No le pareció ilegal e irrespetuoso con esos derechos que dice defender ahora el PP? Porque Sitel era el mismo entonces que ahora.
Apela, por otro lado, González Pons a que el Tribunal Supremo no ha avalado todavía el sistema, cuando hay varias sentencias que han admitido las pruebas obtenidas por Sitel. Pues si eso no es avalar el sistema, como se dice popularmente, "que venga Dios y lo vea". El caso es que al PP todo le sirve con tal de erosionar la acción del Gobierno. No le importa decir lo contrario ahora de lo que, curiosamente, calló sobre Sitel cuando gobernaba.
http://www.elpais.com/articulo/opinion/Hipocresia/poder/elpepuopi/20100108elpepiopi_11/Tes
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CARTAS AL DIRECTOR
CARTAS AL DIRECTOR | EL PLURAL | Hipocresía al poder
EL PLURAL
06/01/2010
Tribuna Libre
Hipocresía al poder
Algunos dirigentes del PP le han cogido gusto a la hipocresía como bandera política –o quizá nunca tuvieron otra- y continúan mostrándola sin vergüenza, avalados sin duda por las encuestas que le dan una cierta ventaja sobre el PSOE en estos momentos. El último en subirse al carro de la filosofía del “haz lo que digo pero no digas lo que hago” ha sido el portavoz parlamentario del PP, Esteban González Pons, que sigue insistiendo en que el sistema Sitel de seguridad es un “sistema ilegal” que “no respeta los derechos fundamentales”. ¿Y dónde estaba este señor cuando su compañero de partido, ahora líder nacional del mismo, Mariano Rajoy, lo compró y lo introdujo en el Ministerio del Interior, del que era titular? ¿No le pareció ilegal e irrespetuoso con esos derechos que dice defender ahora el PP? Porque Sitel era el mismo entonces que ahora. Apela, por otro lado, González Pons a que el Tribunal Supremo no ha avalado todavía el sistema, cuando hay varias sentencias que han admitido las pruebas obtenidas por Sitel. Pues si eso no es avalar el sistema, como se dice popularmente, “que venga Dios y lo vea”. El caso es que al PP todo le sirve con tal de erosionar la acción de gobierno. No le importa decir lo contrario ahora de lo que, curiosamente, calló sobre Sitel cuando gobernaba.
Francí Xavier Muñoz
http://www.elplural.com/tribuna_libre/detail.php?id=41893
06/01/2010
Tribuna Libre
Hipocresía al poder
Algunos dirigentes del PP le han cogido gusto a la hipocresía como bandera política –o quizá nunca tuvieron otra- y continúan mostrándola sin vergüenza, avalados sin duda por las encuestas que le dan una cierta ventaja sobre el PSOE en estos momentos. El último en subirse al carro de la filosofía del “haz lo que digo pero no digas lo que hago” ha sido el portavoz parlamentario del PP, Esteban González Pons, que sigue insistiendo en que el sistema Sitel de seguridad es un “sistema ilegal” que “no respeta los derechos fundamentales”. ¿Y dónde estaba este señor cuando su compañero de partido, ahora líder nacional del mismo, Mariano Rajoy, lo compró y lo introdujo en el Ministerio del Interior, del que era titular? ¿No le pareció ilegal e irrespetuoso con esos derechos que dice defender ahora el PP? Porque Sitel era el mismo entonces que ahora. Apela, por otro lado, González Pons a que el Tribunal Supremo no ha avalado todavía el sistema, cuando hay varias sentencias que han admitido las pruebas obtenidas por Sitel. Pues si eso no es avalar el sistema, como se dice popularmente, “que venga Dios y lo vea”. El caso es que al PP todo le sirve con tal de erosionar la acción de gobierno. No le importa decir lo contrario ahora de lo que, curiosamente, calló sobre Sitel cuando gobernaba.
Francí Xavier Muñoz
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CARTAS AL DIRECTOR
lunes 4 de enero de 2010
MI OPINION | Hipocresía al poder
Publicada en el diario digital EL PLURAL del día 6 de enero, en la sección de Tribuna Libre. Publicada también en la edición impresa del diario EL PAIS del día 8 de enero, en la sección de Opinión-Cartas al director.
Algunos dirigentes del PP le han cogido gusto a la hipocresía como bandera política –o quizá nunca tuvieron otra- y continúan mostrándola sin vergüenza, avalados sin duda por las encuestas que les dan una cierta ventaja sobre el PSOE en estos momentos. El último en subirse al carro de la filosofía del “haz lo que digo pero no digas lo que hago” ha sido el portavoz parlamentario del PP, Esteban González Pons, que sigue insistiendo en que el sistema Sitel de seguridad es un “sistema ilegal” que “no respeta los derechos fundamentales”. ¿Y dónde estaba este señor cuando su compañero de partido, ahora líder nacional del mismo, Mariano Rajoy, lo compró y lo introdujo en el Ministerio del Interior, del que era titular? ¿No le pareció ilegal e irrespetuoso con esos derechos que dice defender ahora el PP? Porque Sitel era el mismo entonces que ahora. Apela, por otro lado, González Pons a que el Tribunal Supremo no ha avalado todavía el sistema, cuando hay varias sentencias que han admitido las pruebas obtenidas por Sitel. Pues si eso no es avalar el sistema, como se dice popularmente, “que venga Dios y lo vea”. El caso es que al PP todo le sirve con tal de erosionar la acción de gobierno. No le importa decir lo contrario ahora de lo que, curiosamente, calló sobre Sitel cuando gobernaba.
© Francí Xavier Muñoz, 2010
A diestra y siniestra
Cartas al Director y un grito desesperado. Vol. III
Algunos dirigentes del PP le han cogido gusto a la hipocresía como bandera política –o quizá nunca tuvieron otra- y continúan mostrándola sin vergüenza, avalados sin duda por las encuestas que les dan una cierta ventaja sobre el PSOE en estos momentos. El último en subirse al carro de la filosofía del “haz lo que digo pero no digas lo que hago” ha sido el portavoz parlamentario del PP, Esteban González Pons, que sigue insistiendo en que el sistema Sitel de seguridad es un “sistema ilegal” que “no respeta los derechos fundamentales”. ¿Y dónde estaba este señor cuando su compañero de partido, ahora líder nacional del mismo, Mariano Rajoy, lo compró y lo introdujo en el Ministerio del Interior, del que era titular? ¿No le pareció ilegal e irrespetuoso con esos derechos que dice defender ahora el PP? Porque Sitel era el mismo entonces que ahora. Apela, por otro lado, González Pons a que el Tribunal Supremo no ha avalado todavía el sistema, cuando hay varias sentencias que han admitido las pruebas obtenidas por Sitel. Pues si eso no es avalar el sistema, como se dice popularmente, “que venga Dios y lo vea”. El caso es que al PP todo le sirve con tal de erosionar la acción de gobierno. No le importa decir lo contrario ahora de lo que, curiosamente, calló sobre Sitel cuando gobernaba.
© Francí Xavier Muñoz, 2010
A diestra y siniestra
Cartas al Director y un grito desesperado. Vol. III
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MI OPINION
CARTAS AL DIRECTOR | EL PLURAL | La Iglesia nunca amenazó a los dictadores
EL PLURAL
01/01/2010
Tribuna Libre
La Iglesia nunca amenazó a los dictadores
El arzobispo de Valencia, Carlos Osoro, ha dicho –refiriéndose al aborto- que “donde se cuestiona la vida se cuestiona la libertad y se cae en la dictadura” y que “ahora, sin campos de concentración, se establece una dictadura contra seres que no pueden defenderse”. De dictaduras sabe mucho la jerarquía católica, desde luego, y quizá por eso lo ilustra tan gráficamente el arzobispo Osoro. Sin embargo, llega un poco tarde la animadversión obispal a estas formas de gobierno, pues muchos cristianos hubieran querido escuchar a los máximos dignatarios de su iglesia condenar los regímenes políticos instaurados en naciones católicas como España, Argentina y Chile -por citar unos ejemplos- en el pasado siglo y que tanta humillación, exilio, prisión, desaparición y muerte causó a tantos seres también indefensos, frente al poder represivo impuesto por Franco, Pinochet o Videla, que nunca fueron amenazados de excomunión por cuestionar la vida, como sin embargo sí lo han sido ahora los diputados de las Cortes españolas que han apoyado la mal llamada ley del aborto. También echan de menos muchos cristianos un pronunciamiento alto y claro de sus obispos y cardenales allá donde también se cuestiona la vida con la imposición de la pena de muerte, como en Estados Unidos.
Francí Xavier Muñoz
http://www.elplural.com/tribuna_libre/detail.php?id=41818
01/01/2010
Tribuna Libre
La Iglesia nunca amenazó a los dictadores
El arzobispo de Valencia, Carlos Osoro, ha dicho –refiriéndose al aborto- que “donde se cuestiona la vida se cuestiona la libertad y se cae en la dictadura” y que “ahora, sin campos de concentración, se establece una dictadura contra seres que no pueden defenderse”. De dictaduras sabe mucho la jerarquía católica, desde luego, y quizá por eso lo ilustra tan gráficamente el arzobispo Osoro. Sin embargo, llega un poco tarde la animadversión obispal a estas formas de gobierno, pues muchos cristianos hubieran querido escuchar a los máximos dignatarios de su iglesia condenar los regímenes políticos instaurados en naciones católicas como España, Argentina y Chile -por citar unos ejemplos- en el pasado siglo y que tanta humillación, exilio, prisión, desaparición y muerte causó a tantos seres también indefensos, frente al poder represivo impuesto por Franco, Pinochet o Videla, que nunca fueron amenazados de excomunión por cuestionar la vida, como sin embargo sí lo han sido ahora los diputados de las Cortes españolas que han apoyado la mal llamada ley del aborto. También echan de menos muchos cristianos un pronunciamiento alto y claro de sus obispos y cardenales allá donde también se cuestiona la vida con la imposición de la pena de muerte, como en Estados Unidos.
Francí Xavier Muñoz
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